El programa real de las ultraderechas, representadas por el PP y Vox, es el neoliberal: subordinar las instituciones públicas y el bien común a los intereses de la gran patronal económica y financiera. Ya lo demostró el Partido Popular durante los gobiernos de Mariano Rajoy, cuando no le tembló el pulso para aplicar la motosierra a la sanidad, la educación y la dependencia, además de aprobar en 2013 una reforma de las pensiones que desvinculó su revalorización del coste de la vida. Este es el marco en el que se inscriben las recientes afirmaciones de dirigentes del PP y Vox que, con el bulo de que el sistema público de pensiones está quebrado, pretenden sembrar el miedo y la desconfianza para justificar su privatización.
Frente a esta agresión que la derecha montaraz pretende perpetrar contra los derechos de los trabajadores y pensionistas, conviene tener presente:
- Las pensiones públicas son una conquista del movimiento obrero y uno de los pilares del Estado del Bienestar, consolidado en Europa tras la Segunda Guerra Mundial.
- En la Constitución española, el artículo 50 obliga a los poderes públicos a garantizar pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas. Es una aportación del progresismo al texto constitucional.
- En el sistema de prestaciones actualmente vigente, el derecho a la pensión contributiva se genera cotizando a lo largo de la vida laboral. Sin embargo, esto no significa que, en virtud de las decisiones políticas que puedan adoptarse, el sistema no pueda financiarse también a través de los Presupuestos Generales del Estado.
- Las pensiones públicas no constituyen solo una partida de gasto para el Estado. Son fundamentalmente una inversión social que contribuye a dinamizar la economía, ya que sus ingresos retornan al circuito económico mediante el consumo de bienes y servicios.
- El discurso que presenta como inevitable la quiebra del sistema público de pensiones constituye un auténtico fraude ideológico promovido por bancos y aseguradoras para impulsar los planes privados de pensiones que comercializan. Son estos planes los que no pueden garantizar por sí mismos pensiones suficientes, ya que dependen de los vaivenes de los mercados financieros.
- Por tanto, la cuestión fundamental no está en el supuesto riesgo de quiebra de las pensiones públicas, como plantean los del PP y Vox, sino en cómo garantizar pensiones dignas que aseguren a todas las personas el derecho a una existencia digna durante la tercera edad.
Y termino parafraseando a Silvio Rodríguez: no pienso quedarme de brazos cruzados viendo cómo, desde la indigencia intelectual, el analfabetismo emocional y la miseria moral del neofascismo, se vierte hollín sobre mi sábana blanca, que se llama: DEMOCRACIA

Pues eso …
Ya conocemos lo que son capaces de hacer: gastos públicos -beneficios privados
Un abrazo 🤗😙