«El otro día lo comentabais, que veíais cómo la gente hacía sus necesidades en botellas. En Tánger lo hemos visto, son sus costumbres. Aquí lo vemos como una guarrada, pero allí vas por las calles y ves delante de su puerta botellas con pis».
Esto no lo dijo el típico “cuñao” harto de vino en la barra de un bar. Lo dijo Carmen Porter, copresentadora junto a su pareja, Iker Jiménez, del programa Horizonte, emitido por Cuatro en horario de máxima audiencia.
(Adjunto al final el enlace al vídeo)
La frase está formulada de tal manera que convierte una anécdota, probablemente inventada, en una característica cultural de toda una ciudad. La expresión «son sus costumbres» lo dice todo.
No es un comentario inocente. En un momento de crecimiento de los discursos xenófobos, alimentados y apoyados en bulos, y con el telón de fondo de la crisis humanitaria en Ceuta, presentar a los marroquíes como sucios e incívicos contribuye a alimentar prejuicios que después pasan a engrosar el argumentario racista de la extrema derecha.
Tomar un hecho aislado, por muy falso que sea, y convertirlo en una categoría aplicable a todo un pueblo es uno de los mecanismos más habituales de la desinformación.
Curiosamente, quienes desinforman en horario de máxima audiencia, como Porter y Jiménez, amparados en posiciones de poder como la que representa Mediaset, son también quienes denuncian con frecuencia la llamada «cultura de la cancelación».
Pero quizá convendría invertir los términos: pocas cosas cancelan tanto la cultura como la desinformación.
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